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Estudiar cine de forma autodidacta [incluye recursos gratuitos]

7 abril, 2020
estudiar cine de forma autodidacta aprendercine.com
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Estudiar cine es algo más que ir a una escuela de cine. También se puede estudiar cine de forma autodidacta, y prácticamente gratis. O casi.

Hoy te traigo una serie de rutinas para estudiar cine desde casa, y algunos recursos gratuitos asociados a estas rutinas.

Aquí tienes el vídeo donde te lo explico en menos de 10 minutos, por si aún no lo has visto en mi canal de Youtube.

Pero hoy me voy a salir del guion habitual cuando comparto un vídeo, así que te recomiendo leer hasta el final.

Antes quiero hacer algunas reflexiones sobre lo que significa para mí estudiar cine de forma autodidacta.

Os voy a contar cómo empecé yo a estudiar cine. Y cómo sigo haciéndolo a día de hoy.

Y este artículo también va a ser una especie de respuestas a preguntas frecuentes o FAQ para resolver algunas dudas y consultas que me planteáis habitualmente.

Por ejemplo, explico por qué no necesitáis que os diga mi opinión sobre vuestros trabajos.

Y también por qué he dejado de responder a los mensajes privados que recibo por las redes sociales.

Además, descubrirás una reflexión del cineasta Terry Gilliam, que no fue a una escuela de cine y se instruyó a sí mismo de forma autodidacta, siendo parte del colectivo Monty Python.

Y acabaremos viendo una escena de La vida de Brian que da sentido a todo lo que vas a leer a continuación.

Al final del artículo os dejo los enlaces con los recursos de los que hablo en el vídeo.

Toma asiento. Y aire. Empezamos.

Estudiar cine de forma autodidacta

Mi experiencia como alumno de Comunicación Audiovisual

Como muchos ya sabéis, yo estudié Comunicación Audiovisual. Ni por asomo podía costearme una escuela de cine.

Alguien puede pensar que eso es más o menos como estudiar cine, pero ya os digo yo que no. Al menos, no en mi caso.

De hecho, ni siquiera pude estudiar en Madrid, aunque fuese en la universidad pública.

Tampoco podía costearme vivir allí, que me hubiera encantado porque obviamente hay más rodajes y más oportunidades.

Así que la única opción fue Málaga, que era lo más cercano y barato.

En los cuatro años de universidad, sólo tuve un profesor que nos pidiera la tarea de hacer un cortometraje.

Ese profesor nos dijo el primer día: esta profesión es cuestión de CREEtividad, más que de creatividad.

Porque todos tenemos creatividad y podemos ser creativos en muchos ámbitos de la vida.

Pero si quieres ser cineasta o filmmaker, no basta con ser creativo.

Es aún más importante confiar en tu instinto y en tu trabajo.

Y eso no está reñido con tener la capacidad de ser autocrítico.

Comunicación Audiovisual en Málaga o Casi 300

En la facultad en la que yo estudié éramos más de 200 alumnos en cada curso.

Más de la mitad de los profesores que tuvimos vivían en una realidad paralela al mundo real, y sufrían el síndrome del funcionario.

Es decir: llegaban el primer día, te decían la fecha del examen, y cada semana se dedicaban a impartir una charla para que tomásemos apuntes.

Era desesperante ver cómo algunos profesores de asignaturas tecnológicas no habían actualizado sus apuntes en diez años.

Muy pocos profesores tenían vocación de profesores, ganas de enseñar, y sobre todo de seguir aprendiendo.

El profesor que nos enseñó el valor de la práctica

El primer curso de la carrera fue puramente teórico.

La única asignatura práctica fue una optativa de guion de cine.

Pero no terminó de gustarme mucho la asignatura, ya que la profesora nos obligaba a hacer documentos a los que no veía mucho sentido.

Y no conecté mucho con su forma de enseñar. Estaba tan desmotivado que hasta me dejé la asignatura para septiembre.

Cuando acabó el curso, me apunté a un taller de guion de 3 semanas en la ESCAC. Y ahí empecé a apasionarme por la escritura de guiones.

Por eso cuando en el segundo año de Comunicación Audiovisual apareció un nuevo profesor y lo primero que nos dijo fue CREETIVIDAD, fue como ver el cielo abierto.

Este profesor vino a romper con ese patrón por el que parecían estar cortados cada uno de los profesores que habíamos tenido durante el primer curso.

Su asignatura ni siquiera era de realización audiovisual. Pero lo primero que hizo fue pedirnos un trabajo práctico.

El primer trabajo audiovisual que iba a hacer en mi vida.

Así empecé a estudiar cine de forma autodidacta

El trabajo que nos pidió este profesor fue un cortometraje de un minuto.

Al ser 200 alumnos, no tuvo tiempo de corregir nuestros guiones previamente.

No había tiempo, así que nos dejó libertad absoluta con el guion.

La única norma es que debíamos grabarlo en formato Video 8, y había que editarlo como se editaba antes la televisión.

Es decir, en edición lineal. Con un magnetoscopio y un reproductor. Después de un plano montas otro, y luego otro.

Y si quieres modificar algo en mitad del montaje, tienes que volver a editar todo desde ese punto. Es decir, que destruías parte del montaje.

Esto te obligaba a pensar muy bien antes de ponerte a montar.

Así de divertida era la edición hace apenas 30 años, cuando no existían Adobe Premiere, AVID y Davinci Resolve.

Pero este ejercicio fue más allá aún el día que proyectamos estos cortometrajes en clase.

Como Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como

El día del “estreno”, el profesor volvió a sorprendernos pidiéndonos que nosotros mismos evaluáramos nuestro trabajo.

Teníamos que reflexionar en voz alta sobre nuestros errores, y explicar cómo se podía mejorar.

Él se limitaba a asentir y sonreír.

Así nos enseñó una de las lecciones más valiosas que he aprendido en este proceso de estudiar cine de una manera autodidacta.

Tú y sólo tú sabes mejor que nadie cuáles son tus errores, y cómo intentar enmendarlos.

Gracias a él conocí también esta frase de Pedro Almodóvar que se me quedó grabada, y dio nombre a este proyecto.

El cine se puede aprender. Pero no se puede enseñar.

Pedro Almodóvar

Después de aquel primer ejercicio práctico, me di cuenta de que no necesitaba la valoración de nadie.

Y fue sobre todo gracias a este pequeño ejercicio que nos pidió este profesor.

Ese día aprendí que soy yo mismo el que debe aprender cómo hacer cine.

La figura del “frontón” para estudiar cine

Obviamente, para un narrador es importante saber si su historia se entiende o no.

Los guionistas y directores normalmente contamos con unas pocas personas muy cercanas que usamos como “frontón”.

“Frontón” es como llamamos en España a esa persona que te da su opinión sobre tu guion literario.

O también sobre tu primera versión de montaje de tu película, para decirte si la historia se comprende, y darte una opinión objetiva.

Cada uno de nosotros debe encontrar su propio frontón. O frontones, porque pueden ser varios.

Y a ser posible, personas de confianza.

Lo mejor es que sea tu pareja, algún amigo cercano o un familiar, y no necesariamente gente del medio audiovisual.

Simplemente debe ser una persona con sentido común y sobre todo ser sincero y saber hacer críticas constructivas.

Mis primeros “frontones” al escribir guiones

La primera persona que me sirvió de “frontón” cuando empecé a hacer cortos fue uno de mis mejores amigos del instituto.

También un primo mío mayor que yo, que se dedica a la carpintería y abandonó los estudios en la secundaria. Pero es una de las personas más inteligentes que conozco.

Ninguno de ellos trabaja en nada relacionado con contar historias.

Sin embargo, la opinión de ambos me resultó extremadamente valiosa en esos primeros trabajos.

Me abrían los ojos para ratificar lo que funcionaba y lo que no, que es lo que debe hacer la persona que te haga de “frontón”.

Más tarde, al ir haciendo amistades dentro del cine, mis frontones han pasado a ser algunos compañeros del gremio.

Personas que ahora son como mi familia.

Mi experiencia como cineasta autodidacta

Llevo haciendo cortometrajes desde 2003. Los primeros cortos no los verás jamás, porque están bien guardados en un cajón.

Fueron únicamente para practicar y adquirir algo de confianza.

Todos los cortos que he escrito y dirigido los he autoproducido con mi escaso dinero y con mis propios recursos.

Salvo el corto En la próxima parada, para el que conseguí una ayuda de 3.000 euros del Ayto. de Málaga.

Jamás he perdido dinero con un cortometraje. Al contrario. En todos he recuperado la inversión.

Y además, han sido mi carta de presentación y mi forma de ir haciendo lazos y amistades relacionadas con el cine y el audiovisual.

Con todos ellos he aprendido muchísimo, y sobre todo, he disfrutado el proceso. Al igual que cuando he trabajado en proyectos de amigos.

Y nunca he necesitado que alguien me diga si mi corto está bien o mal.

Si alguien me ofrece su opinión voluntariamente, yo encantado, claro.

Pero nunca le he pedido a nadie por privado que vea mis trabajos.

Salvo si es un amigo muy cercano y necesito que me haga de frontón durante el proceso creativo.

Una vez acabado, uno sabe perfectamente cuáles han sido sus errores y aciertos, e intenta tenerlo en cuenta para el próximo proyecto.

Mi experiencia enseñando cine

Después de unos años de experiencia como montador en televisión y publicidad en Madrid, fui profesor durante cinco años en escuelas privadas de imagen y sonido y de artes visuales .

En algunas asignaturas y cursos, mis alumnos tenían que hacer como práctica un cortometraje y un videoclip.

Jamás juzgué sus trabajos finales ni les hice una valoración sobre un corto o un videoclip terminado.

Las valoraciones las hacíamos entre todos en clase, para aprender y reflexionar.

Lo único que respondía era a las dudas sobre el proceso, para aportarles mi experiencia.

Y lo que valoraba principalmente para evaluarlos era el trabajo previo de preproducción, y su actitud durante el rodaje. No el trabajo final.

En mi opinión, esa valoración siempre será subjetiva, y nunca debemos juzgar el resultado, sino el proceso.

La valoración de nuestros guiones y películas las tenemos que hacer nosotros mismos, y por supuesto, el público.

Y sólo nosotros podemos extraer lecciones en cada proyecto, para mejorar en los siguientes.

Las redes sociales son un arma de doble filo

En todos estos años, jamás le he pedido a un guionista o director profesional que lea mis guiones o vea mis cortos para que me diga su opinión.

Aunque le haya conocido en persona en alguna charla o taller, o en el máster de guion que estudié.

Y os recomiendo que vosotros tampoco lo hagáis.

Sé que resulta muy tentador. Hoy en día, están más cerca que nunca gracias a las redes sociales.

Es tan fácil como enviarle un mensaje privado y esperar a que responda.

Pero empatizad con esa persona y poneos en su lugar.

Si tú has pensado que enviarle tu guion o tu cortometraje es una buena idea para mostrar tu trabajo y saber si lo estás haciendo bien, es bastante probable que cientos o miles de personas también hayan pensado lo mismo.

Ese breve mensaje privado que escribís con toda vuestra ilusión y con la mejor de las intenciones, puede producir el efecto contrario, y agobiarle.

Si esa persona se dedica a esto, esa persona tiene sus propios proyectos.

Y lo más probable es que le falte tiempo para llevarlos todos a cabo.

Gestionar el tiempo es importante, no sólo en el cine

El tiempo es el bien más preciado que tenemos los humanos. Mucho más que el dinero.

De hecho, el dinero se suele conseguir intercambiándolo por tiempo.

Por lo tanto, en mi opinión, si no conoces a una persona y no tienes ya un vínculo estrecho y una confianza mutua, mi consejo es que respetes el espacio privado de ese creador.

Especialmente si para lo único que le vas a escribir es para mostrar tu trabajo.

Si quieres hacerle una consulta a través de las redes sociales, hazlo, pero de forma pública.

Así, si esa persona no tiene tiempo de responder, al enviar tu mensaje de forma pública, seguramente habrá otra persona que lea tu mensaje y esté dispuesta a echarte un cable y aportarte su experiencia y conocimiento.

Porque a la mayoría nos encanta ayudar siempre que disponemos de tiempo.

¿Por qué os cuento todo esto?

Este proyecto de escuela de cine para autodidactas ha ido creciendo exponencialmente en el último año.

Al mismo tiempo, también se han multiplicado de forma desorbitada el número de mensajes privados que me envían.

Y cada semana se multiplican más.

Recibo a diario decenas de mensajes de todo tipo a través de las redes sociales.

Sólo en Facebook sois más de 23.000 seguidores.

En Instagram sois más de 10.700. En Twitter, unos 1.000.

Y menos mal que Youtube no tiene inbox, porque si no me da algo.

Lo que más recibo son mensajes de personas que me escriben porque quieren que revise sus ideas y guiones.

O también para que me vea sus cortos para que le diga mi opinión.

Otros, directamente, me piden que desarrolle sus ideas.

O que les ayude con ejercicios de guion que les piden en clase, o para que promocione sus trabajos en mis redes sociales.

Pero sintiéndolo mucho, no puedo hacer eso. Cada uno debe trabajar sus propios proyectos.

Escribir guiones y rodarlos no es fácil para nadie. Para mí tampoco.

Explicar cómo se escribe es relativamente fácil; escribir es muy duro.

Incluso para Bong Joon-ho, el guionista y director de Parásitos.

Para mí escribir es como sobrevivir a punto de ahogarme en un pantano.

Bong Joon-ho

El punto de inflexión con los mensajes por privado

Durante los dos primeros años he respondido a todos los mensajes.

Pero hace más de medio año se me hace muy difícil ante tal cantidad de mensajes diarios.

Así que paulatinamente he ido dando la batalla por perdida.

Me quita muchísima energía estar constantemente respondiendo este tipo de mensajes personalizados.

Cada vez que veo una notificación con un mensaje privado de alguien que no conozco, me agobio.

Si respondiera a los mensajes privados y a los públicos, no haría otra cosa.

Entre publicar en las redes sociales, crear contenidos para esta web y para Youtube, y otros trabajos audiovisuales que tengo que hacer paralelamente para ganar dinero, apenas tengo tiempo para mí.

Y mucho menos para mis proyectos.

Soy creador de contenido, no profesor particular

Necesito dedicar parte de mi tiempo a mis proyectos, y a seguir aprendiendo.

Así que os pido que intentéis hacer un buen uso de la comunidad.

No sois 200, como le sucedía a mi profesor de Comunicación Audiovisual.

Sois decenas de miles. Y cada semana ese número aumenta.

Atender de forma individual a cada uno por privado me desvía de lo importante: seguir generando contenido en forma de artículos y vídeos.

Te pido disculpas si eres uno de esos cientos de personas que me han escrito en los últimos meses por privado y sigue esperando respuesta.

Cómo consultar tus dudas al estudiar cine de forma autodidacta

Cuando necesitéis consultarme algo o simplemente saludar, os agradecería que lo hagáis en la respectiva sección de comentarios de los vídeos y los artículos.

Tanto en esta web como en los vídeos de Youtube, respondo encantado siempre que puedo.

Cómo comparto mi forma de estudiar cine

Hasta el día de hoy, he dedicado más de 3 años a crear muchísimo contenido gratuito sobre cómo hacer cine.

Contenido que considero de mucho valor para estudiar cine de forma autodidacta.

E insisto una vez más en este concepto: estudiar cine de forma autodidacta.

“Autodidacta” significa literalmente ‘que se instruye por sí mismo’.

Esta es la clave de este proyecto en el que estoy sumido desde hace tres años y con el que pretendo ayudar a millones de personas.

En Aprendercine.com comparto el contenido que a mí me hubiera gustado encontrar cuando estudiaba Comunicación Audiovisual.

Todo aquello que tuve que ir aprendiendo a base de ensayo y error. Y todo aquello que he enseñado a cientos de alumnos de forma presencial.

Lo ofrezco gratis porque sé que hay gente que ni siquiera puede o ha podido asistir a una formación presencial, aunque sea pública.

Y hoy en día, en el que todos tenemos una cámara y generamos imágenes en movimiento, me parece fundamental que la educación esté también al alcance de todos.

¿Recomiendas estudiar Comunicación Audiovisual?

Lo he dicho muchas veces en mis contenidos: lo mejor de estudiar Comunicación Audiovisual o cualquier otra formación presencial son los compañeros que conoces.

El cine es un trabajo principalmente de equipo. Un cineasta necesita colaboradores.

Asistir a cursos, talleres o grados de forma presencial te puede ayudar en eso.

Y obviamente, la universidad me ha aportado conocimientos teóricos.

Especialmente sobre ciencias humanistas y sociales como la Psicología de la comunicación, Historia del Mundo contemporáneo, Sociología, y sobre todo de Historia del cine.

Así que no voy a decir que fue tiempo perdido, porque fueron cuatro años de mi vida maravillosos a nivel personal.

Y me ha aportado sobre todo a amigos que ahora son familia.

¿Qué es lo peor de mi experiencia en Comunicación Audiovisual?

Básicamente, no me aportó apenas nada en el sentido práctico.

Esa parcela, como os he comentado, era bastante escasa o inexistente debido al gran número de alumnos que hay en la universidad pública.

Por eso empecé a hacer cortometrajes por mi cuenta.

Tenía una curiosidad ávida de conocimiento que la universidad no saciaba. Pero al menos sacaba muchos libros de la biblioteca, para leer todo lo que podía sobre cine.

Ya en esos años, hacia el año 2004, pensé: “debería haber un sitio donde estuviera explicado todo esto que tanto me cuesta encontrar”.

Ahora ya no tenéis excusa. Así que os invito a que hagáis lo mismo si no podéis pagar una escuela de cine.

Ten mucha curiosidad. Lee todos libros sobre dirección de cine que puedas. Y también manuales de guion.

Pero también novelas, obras de teatro, cómics… Consume todo tipo de historias.

Y empieza a desarrollar tus propias ideas.

Empezad a hacer cortometrajes cuanto antes

Pero no es necesario que me los enviéis, por favor.

No necesitáis mi opinión, de verdad. Con que tengáis dos o tres personas cercanas que os hagan de frontón durante el proceso creativo, es suficiente.

Necesitáis CREETIvidad. Confianza. Autocrítica.

Hay que dominar el miedo al fracaso si quieres estudiar cine, al igual que si quieres estudiar interpretación.

Es una profesión en la que estás constantemente expuesto a la crítica, así que confía en ti y en tu trabajo.

Ya tendrás clientes o productores con los que tendrás que lidiar cuando hagas trabajos profesionales, créeme.

Mientras tanto, siéntete libre de experimentar.

No tengas miedo de equivocarte, y disfruta escribiendo, rodando y montando.

Cómo estudiar cine en Aprendercine.com

En esta web tienes prácticamente todos los recursos que necesitas para iniciarte en el mundo del guion y la dirección de cine.

Desde marzo de 2017 he escrito 200 artículos sobre guion de cine, dirección, cámara, montaje, sonido, producción…

En ellos he abordado casi todos los ámbitos de la producción audiovisual.

Si tienes dudas sobre algo concreto, puedes usar el buscador de esta web.

Es bastante probable que haya escrito anteriormente sobre ello en algún artículo.

También desde marzo de 2019 he creado hasta la fecha una veintena de vídeos para aprender cine en Youtube.

Y espero subir muchísimos más. Me quedan muchas cosas sobre las que hablar.

Por supuesto, también me queda mucho por aprender para compartirlo con todos vosotros.

Pero con lo que hay ahora mismo, tenéis prácticamente todo lo necesario para empezar a hacer vuestros cortometrajes.

Plantillas para hacer cine

En esta misma web dispones de plantillas para hacer cine.

Es decir, los documentos que solemos usar para escribir historias y llevar una producción a cabo.

Lo único que tienes que poner por tu parte son una cámara, un equipo de sonido básico, y un ordenador con un programa de edición de vídeo.

Y sobre todo tu tiempo y tu talento, que es lo más importante para aprender a hacer cine.

Porque hay que dedicarle mucho tiempo y energía a cada proyecto audiovisual, si queremos cuidarlo y hacerlo bien.

Por ejemplo, ¿cuánto tiempo dirías que empleo en hacer un vídeo para Youtube?

Cuánto tiempo empleo en crear contenidos

Cada uno de los vídeos que hago para Youtube me lleva una media de 7-10 días escribirlo, grabarlo y montarlo.

Y cada artículo de esta web, 1 o 2 días de media entre escribirlo y revisarlo.

Obviamente, cada vídeo y artículo son diferentes. Algunos me han llevado bastante más tiempo.

Sin ir más lejos, este artículo me ha llevado alrededor de una semana entre gestación, escritura y revisiones.

Sí, esto que estás leyendo ha sufrido varias reescrituras.

Al igual que cada contenido que hago, por pequeño que sea.

A eso hay que sumar también las horas que dedico a pensarlo y rumiarlo. Igual que cuando escribo una historia de ficción.

Y no sólo invierto tiempo en crear los contenidos.

Detrás de todo este proyecto hay mucho más trabajo.

Cuánto tiempo dedico a gestionar la comunidad

Para poder gestionar un proyecto como este, debo aprender continuamente sobre márketing digital.

Es un campo amplísimo que evoluciona constantemente. De hecho, hay muchas profesiones especializadas dentro de este área.

Como por ejemplo, el de community manager, del que me encargo yo mismo. Porque sólo hay una persona detrás de todo este proyecto.

Respondo casi a diario las dudas comunes que me planteáis a través de la sección de comentarios de los vídeos de Youtube.

Y lo mismo con los artículos de esta web.

Es parte del trabajo asociado a este proyecto, e invierto decenas de horas cada semana en responder.

De momento, todavía puedo hacerlo.

Probablemente dentro de un tiempo, también me resulte físicamente inabarcable responder a cada uno. Aunque sea de forma pública.

En resumen, desde que comenzara en febrero de 2017, he invertido decenas de miles de horas en Aprendercine.com para crear una comunidad de cineastas autodidactas en español.

Por eso os quiero dar las gracias a todos y cada uno de vosotros.

Esta escuela de cine autodidacta no deja de crecer

No puedo ocultar la satisfacción que supone ver cómo el proyecto llega cada día a más y más personas.

Se ha empezado a materializar la idea que llevaba años en mi cabeza.

Pienso seguir invirtiendo mucho tiempo y energía en esta comunidad. Pero siempre tengo muchas más ideas de las que me da tiempo a ejecutar.

Cualquier contenido requiere horas y horas de dedicación.

Y cada vez recibo más mensajes, e intento al menos responder a los mensajes públicos.

Pero claro, eso conlleva dedicar menos tiempo a crear nuevos contenidos.

Así que comprended que tengo que encontrar un equilibrio, y no puedo estar 4 o 5 horas cada día respondiendo mensajes personalizados por privado.

Pero no temáis: sigo tan motivado con el proyecto como el primer día.

Y eso es sobre todo gracias a vosotros, y al feedback positivo que me aportáis a diario la gran mayoría de los usuarios de Aprendercine.com a través de los comentarios de Youtube.

A este proyecto aún le queda mucho por crecer, y muchos contenidos nuevos que desarrollar sobre guion, dirección, cámara montaje…

Estudiar cine requiere tiempo

Otra idea que también quería compartir en este artículo es algo que ya me habréis oído en algún vídeo.

Si quieres empezar a estudiar cine o ya estás estudiando cine, hazte a la idea: la carrera de un cineasta se desarrolla a lo largo de toda una vida.

Esto no es algo que se aprenda en unos pocos años. Y esto vale tanto para guionista, como para director, director de fotografía, montador…

Aunque vayas a una escuela de cine tradicional de las que cuestan decenas de miles de euros, eso sólo será el primer paso de una carrera para toda la vida.

Así que no tengas prisa. Lo más probable es que si escribes un guion de largometraje, no llegue a rodarse ni a venderse.

Es perfectamente normal. Hay mucha competencia, y gente con mucho talento.

Con suerte, si tu guion gana algún concurso o interesa a un productor en algún mercado de guiones como Filmartkethub, esa será tu carta de presentación para que te conozcan.

Un cineasta debe ser constante y no dejar de aprender

En resumen: estudiar cine y trabajar en cine no es un camino fácil, ni tampoco rápido.

Es un proceso constante y largo que ante todo requiere mucha curiosidad y constancia. Mucha constancia.

Un trabajo diario y personal que yo también recorro al mismo tiempo que creo contenidos para esta web y el canal de Youtube.

Porque además de las 50 o 60 horas semanales que le dedico a Aprendercine.com, también continúo descubriendo películas, leyendo guiones, teoría del cine y novelas.

Ventajas y desventajas de estudiar cine

Estudiar cine y hacer cine es apasionante

Es como ir montando un puzzle enorme que no acaba nunca.

Con cada proyecto vas descubriendo una pieza nueva. Aprendes algo más, y asimilas un poquito más el proceso en tu cabeza.

Pero además de esa parte maravillosa de la faceta creativa, también te supone decepciones.

Al igual que en cualquier otro ámbito de la vida en el que haya relaciones personales y al igual que en cualquier ámbito profesional.

Habrá personas con las que te entiendas trabajando y todo fluya de forma natural.

En cambio, habrás otras con las que te cueste entenderte.

E incluso habrá quien te intente hacer daño por vete tú a saber qué razón. Al menos esa ha sido mi experiencia.

De esas decepciones extraerás valiosas lecciones que sólo te servirán a ti en tu camino particular.

Cada uno desarrolla su propia forma de hacer cine

Sí, estudiar cine también es conocerse a uno mismo.

Escribir y rodar tus proyectos te permite aprender cuáles son tus debilidades y tus fortalezas.

Descubres aquello en lo que tienes que mejorar, y nunca, absolutamente nunca, dejas de aprender.

Muchos de los proyectos que inicies, no llegarán a rodarse. También es perfectamente normal.

Todos vamos acumulando proyectos e ideas que no llegan a materializarse.

No te agobies, porque eso también le pasó a Buñuel y Orson Welles. Que además estuvieron bastantes años sin poder rodar.

Es algo inherente a la profesión de guionista y/o director de cine.

También habrá trabajos a los que pongas mucho tiempo e ilusión y no funcionen como esperabas.

Y trabajos a los que dediques poco tiempo, funcionen mejor que ninguno, y te lleven donde jamás imaginaste.

Lo único que sabemos es que no sabemos

Nadie sabe nada. Eso es lo único que sabemos con certeza, como ya dijo el guionista William Goldman.

En cada trabajo nos vuelven a surgir las mismas dudas e inseguridades.

Y esto no lo digo yo: lo dicen Martin Scorsese y Bong Joon-ho, entre muchos otros cineastas.

Todos volvemos a partir de cero cada vez que nos enfrentamos a un nuevo proyecto.

No hay fórmulas mágicas para hacer una buena película.

Sí, existen modelos que han funcionado en el pasado.

Esos modelos nos sirven de guía y son en los que se basan los libros de guión.

Pero si queremos alcanzar cada vez cotas más altas y seguir creciendo, hay que practicar y generar proyectos continuamente.

Y empezar de cero cada vez, frente al lienzo en blanco.

Con la misma sensación que cuando hiciste tu primer ejercicio con la cámara.

El tiempo ya pondrá cada una de nuestras obras en el lugar que merece.

Pero nunca sabremos cuál va a funcionar, porque nadie lo sabe.

Bong Joon-ho lo dicho en repetidas ocasiones cada vez que ha recogido un premio por Parasite: “no he hecho nada diferente a lo que hago siempre, no sé por qué gusta tanto”.

Estudiar cine desde casa hoy es posible

Asistimos a un momento histórico.

Un momento con el que en el pasado soñaron muchos cineastas que quisieron estudiar cine y no pudieron.

En el siglo XXI se ha producido la democratización de la tecnología.

También del acceso a los contenidos, con multitud de plataformas y catálogos con miles de películas.

Tampoco lo estaba tener acceso a tantas películas por tan poco dinero como ahora.

Antes teníamos que pagar por cada película que queríamos ver. Yo me gastaba todos mis ahorros en DVD, para poder ver versión original.

Ahora por el mismo precio de un DVD, tenemos una tarifa plana y podemos ver decenas de películas cada mes.

Los aspirantes a cineasta de origen humilde hace apenas dos décadas soñábamos con poder acceder a una cámara de vídeo.

Nos daba igual la que fuese. No estaba ni mucho menos al alcance de cualquiera simplemente tener una cámara.

Mi primera cámara era bastante peor que la tuya

Yo pude acceder a una videocámara doméstica por primera vez ya con 21 años, después de años ahorrando.

No era una cámara de cine, y era casi imposible conseguir poca profundidad de campo con ella. Cantaba a vídeo amateur doméstico.

Pero para mis primeros ejercicios cinematográficos fue más que suficiente.

Simplemente, adaptamos la historia a nuestros recursos.

Y gracias a nuestra pequeña cámara, un compañero y yo incluso ganamos un premio importante siendo muy jóvenes.

Gracias a ese premio, también tuvimos la suerte de poder compartir una noche de barra libre de copas con directores como Alejandro Amenábar, Nacho Vigalondo o Sánchez Arévalo.

E incluso nos pagaron un viaje con todos los gastos pagados a Nueva York. Sí, esas cosas te pueden pasar.

Y os aseguro que no tenía ningún enchufe. Toda mi familia proviene del campo y son pastores o agricultores.

La mayoría ni siquiera pudo estudiar la secundaria, y se tenían que poner a trabajar.

Hoy vivir puede ser más difícil, pero estudiar cine no

Vivimos en un mundo cada vez más desigual en el que no todas las personas pueden tener una cámara. No nos engañemos.

La desigualdad entre individuos y territorios es cada vez mayor. Decir lo contrario sería dar la espalda a la realidad.

Yo mismo vivo en un barrio con mucha población africana que ha huido de sus países.

El dinero se concentra cada vez más en menos manos.

Hay muchas personas en el mundo que ni siquiera tiene recursos para comer.

También hay quien no dispone de necesidades básicas como agua y electricidad.

Pero también es cierto que millones y millones de personas en todo el mundo tienen una cámara de vídeo en el bolsillo.

Una cámara con la que pueden experimentar y contar sus historias.

Estoy seguro de que la gran mayoría de los que leáis esto, estáis entre esas personas que disponen de una cámara capaz de registrar imagen y sonido.

Porque sí, se puede hacer cine con un smartphone.

Os aseguro que vuestra cámara tiene una calidad y una resolución mucho mejor que la videocámara doméstica con la que yo empecé.

El objetivo de Aprendercine.com

Mi objetivo con esta escuela de cine online para autodidactas es democratizar la formación técnica y humanística necesaria para hacer cine.

Lo que os propongo es estudiar cine de una forma autodidacta.

Autodidacta con todas las letras. Es decir, sin un profesor que os corrija vuestros trabajos.

Porque no creo necesario que nadie os diga si algo está bien o está mal.

Ni Kubrick ni Almodóvar ni James Cameron tuvieron profesor.

Quien tiene que juzgar vuestro trabajo es el público, en el caso de que subáis vuestro corto o webserie en plataformas como Youtube o Vimeo.

Si habéis hecho un buen trabajo, la gente lo compartirá.

Igual que hacéis vosotros cuando os gusta cualquier vídeo o contenido.

Estudiar cine es sobre todo hacer cine

Cuando os veáis preparados, presentad vuestros cortos o vuestros guiones a festivales de cortometrajes o concursos de guiones.

Esa es la mejor forma de saber si vuestro trabajo funciona o no.

Haced cine y presentadlo allá donde podáis.

Empezad por cosas pequeñas, haciendo cortos muy cortos. Participad en el Notodofilmfest, el Nespresso Talents o el Participa Méliès.

Rodad cortos en casa, como David Sandberg. Con lo que tengáis a mano.

Contad historias sencillas para practicar aspectos como el ritmo del cine.

Si vuestros trabajos son seleccionados en festivales presenciales, intentad acudir a la proyección si es posible.

Así comprobaréis si el público se ríe o no cuando hagáis un chiste.

Sabréis si se emocionan con esa escena dramática que tanto habéis trabajado al dirigir a los actores.

Comprobaréis in situ si dan un salto en la butaca con ese susto que queríais lograr en el espectador mediante el montaje cinematográfico.

Lo fundamental para ser cineasta o creador de contenido

No os preocupéis por las críticas negativas, porque son inevitables.

Stanley Kubrick fue nominado en el año 1980 a Peor Director en los Premios Golden Raspberry Awards, también conocidos como Razzies o anti-Oscars.

Fue por la película El Resplandor, considerada hoy en día una de las películas mejor dirigidas, y una fuente constante de inspiración para numerosos directores.

Kubrick era CREETIvidad en estado puro. La demostración perfecta de lo que significa estudiar cine de forma autodidacta.

Él hizo dos largometrajes autoproducidos antes de que nadie confiara en él.

Y en esas dos primeras películas se ocupó de muchas labores detrás de la cámara. Así aprendió. A base de ensayo y error. Equivocándose.

Creed en vuestros trabajos y aprended con cada uno de ellos.

De los errores se aprende

Lo que importa de verdad con cada obra audiovisual que llevéis a cabo es lo que aprendéis después de hacer ese trabajo.

Vosotros mismos debéis analizar si habéis conseguido lograr el objetivo que os habíais propuesto con ese guion y esa producción.

Sois vosotros los únicos que sabéis si habéis sido capaces de resolver los problemas que hayan surgido en el rodaje.

Los únicos que aprenderéis en la práctica cómo dirigir actores, que es una de las facetas más difíciles de un director, y se necesita mucha práctica.

A lo mejor puede resultar interesante acudir a algún taller de interpretación, para entender mejor el trabajo de los actores.

O apuntarse a un grupo de teatro, como hizo Almodóvar.

También Tarantino, que es un director autodidacta, tiene una amplia formación como actor.

8 años estuvo estudiando, según tengo entendido.

Quizás por eso dialoga tan bien y sabe construir personajes tan maravillosos.

En definitiva, sois vosotros los que debéis extraer lecciones propias e individuales a través de vuestros errores.

Nadie puede recorrer el camino por vosotros.

No necesitáis mi opinión sobre vuestros proyectos

Mi opinión no importa, de verdad. Es irrelevante y no la necesitáis.

Yo soy simplemente otro aspirante a cineasta que se autoproduce sus trabajos y comparte sus conocimientos.

No suelo ver ni los cortos de mis amigos, salvo que me lo pidan expresamente.

Y son gente con la que me une una amistad de muchos años.

Vosotros debéis encontrar a esas personas con las que hacer lo mismo.

Si no tenéis a nadie cercano, podéis buscar en grupos de Facebook especializados en cine.

Hay decenas y decenas de grupos. E incluso hay grupos de cineastas de cada país, por si preferís que sea alguien con quien colaborar en persona.

Muchísima gente también está empezando y estará encantada de hacer ese intercambio de favores y de tiempo.

Pero recuerda registrar el guion antes de pasárselo a nadie.

Especialmente si todavía no le conocéis, claro.

¿Es rentable estudiar cine de forma autodidacta?

Si eres constante y no dejas de hacer cortos o proyectos audiovisuales, lo más probable es que nunca te falte trabajo en el mundo audiovisual.

No porque tengas un título, sino por tus trabajos audiovisuales, que son los que demuestran lo que sabes hacer.

Tu trabajo habla por ti, no tus títulos.

Y esto vale para cualquier profesión creativa. La mayoría de mis colaboradores de otros departamentos no han estudiado en una escuela de cine.

Han investigado y han aprendido casi todo por su cuenta.

Pero sobre todo, hablo por experiencia propia.

Gracias a mis cortometrajes, nunca me ha faltado trabajo. Y jamás me han pedido un diploma, salvo para ser profesor.

Los cortometrajes que he rodado y las colaboraciones que he ido haciendo con mis amigos cineastas son los que me han ido abriendo las puertas.

Y este flujo continuo de trabajos, algunos remunerados y otros no, me han permitido crear una red de amigos y profesionales con los que ido trabajando prácticamente de forma ininterrumpida.

El cine no es sólo escribir o dirigir: es mucho más

Esto también es algo que la mayoría tendremos que asumir.

No todos los que estudian cine acaban siendo guionista y director.

Es muy difícil llegar a eso, y hay muchísimas personas con mucho talento intentándolo también. No es imposible, pero no es nada fácil.

Sin embargo, hay muchos más trabajos dentro de una película o de una serie, y en el sector audiovisual en general.

Y todas estas profesiones dentro del cine también son muy creativas.

Tanto en el equipo de dirección de una película, como en el de producción, en el de dirección de arte, o en postproducción o VFX.

E incluso en distribuidoras o equipos de comunicación.

Cómo trabajar en cine, televisión y publicidad

Yo he trabajado prácticamente de todo. Durante 15 años no he parado de hacer proyectos en cine, televisión y publicidad.

En muchos puestos y departamentos distintos, y durante todas las fases del proceso.

Ese ha sido el camino que he ido eligiendo yo. Podría haber tomado otro; no ha sido por falta de oportunidades.

Varios compañeros de clase de la carrera de Comunicación Audiovisual han logrado alcanzar trabajos importantísimos en el cine de primer nivel.

Una ha sido asistente de Terry Gilliam en la película El hombre que mató a Don Quijote.

Otra de mis compañeras ha organizado el transporte de miles de personas en muchas superproducciones de ficción.

Entre ellas, Star Wars: el despertar de la fuerza, que dirigió J.J. Abrams. Han solo, dirigida por Ron Howard.

O la última de James Bond, No time to die, dirigida por Cary Joji Fukunaga.

Otro compañero trabaja habitualmente en el equipo de dirección de arte que suele rodar con el director Alberto Rodríguez.

Y también ha participado en Juego de tronos en algunos de los capítulos más emblemáticos.

Y otro compañero ha dirigido varios largometrajes que ha escrito y autoproducido.

Ninguno de estos amigos ha ido a una escuela de cine, más allá de la carrera de Comunicación Audiovisual. Cada uno ha labrado su propio camino.

Han aprendido a base de trabajar, empezando en proyectos pequeños y acumulando experiencia a lo largo de 15 años.

Cómo consultar dudas en Aprendercine.com

Si tenéis dudas sobre el proceso de hacer cine, estaré encantado de responder esas dudas en los comentarios de cada vídeo.

O en los comentarios de estos artículos.

Porque para eso he creado todo esto: para aprender entre todos y que nadie se quede atrás por el hecho de no poder pagar una escuela de cine.

El propósito de este proyecto es compartir mi experiencia con todos vosotros.

Mi objetivo no es hacerlo de forma individual, sino con cientos de miles de personas.

Pero para seguir estudiando cine de forma autodidacta, como vosotros, yo también debo dedicar horas a mi propio aprendizaje.

A ver películas, a leer guiones de películas que ya se han rodado, a leer novelas y descubrir autores que tengo pendientes.

Y sobre todo, a escribir guiones y preparar mis proyectos.

Así que entended que tengo que renunciar a la individualidad para pensar en el colectivo. Y también para pensar en mí.

Y eso era todo lo que tenía que decir. Fin de la parrafada.


Conclusión final: aprende cine haciendo cine

Si has llegado hasta aquí, bravo, y gracias.

No se me ocurre mejor forma de acabar que esta cita de Terry Gilliam…

La escuela de cine es para los tontos. Vive y aprende cómo hacer películas. Yo no fui a la escuela de cine.

Mi mejor educación fue hacer películas, así que eso es todo lo que siempre diré: tienes que ver películas, tomar la cámara y hacer una película. 

Y si lo haces suficientes veces, empezarás a aprender cómo se hacen las películas.

Terry Gilliam, director de cine y miembro de los Monty Python

Y para complementar esta reflexión de Gilliam, acabaremos con un fragmento de la película La vida de Brian (1979).

Toda esta parrafada que os he escrito hoy es porque cuando recibo mensajes privados pidiéndome opinión, me siento un poco como Brian en esta escena.

Lo único que os diría a cada uno de vosotros por privado si me diese tiempo a hacerlo, sería: ¡Mucho ánimo con tus proyectos, a practicar, y a perder el miedo!

CREETIVIDAD ante todo. El tiempo ya pondrá en su sitio a cada trabajo que hagas. Paciencia y constancia.

Y a disfrutar del proceso de estudiar cine.


Epílogo: una cita para futuros guionistas y directores

Ha pasado una semana desde que publiqué este artículo.

Acabo de terminar de releer Esculpir en el tiempo. Y Andrei Tarkovski recurre en él a una cita de sus autores favoritos para ahondar en la misma idea que este artículo.

Me ha llamado poderosamente la atención, así que quería compartirla con vosotros.

Pushkin expresó lo mismo que yo, pero con más precisión y con más brevedad. Ay, madre, lo que me queda por aprender…

Aquí os dejo la cita.

Tú eres el zar. Ve por tu camino libre, a donde te lleve tu espíritu libre.

Realiza los frutos de tus queridos pensamientos. Y no exijas recompensa alguna por tu noble actuar.

Está dentro de ti la recompensa, sólo ahí.

Tú mismo eres tu tribunal supremo: con más exigencias que todos los demás, eres tú capaz de juzgar tu propia obra.

¿Estás tú satisfecho de ella, artista exigente?

Aleksandr Pushkin (1799-1837), poeta, dramaturgo y novelista ruso

10 recursos para estudiar cine

Aquí van los enlaces de los que hablo en el vídeo, y que os prometía al principio del artículo.

1- Estudiar Historia del cine viendo cine

Mi perfil en Letterbox, con el diario de las películas que voy viendo.

Perfil en Peoople, con recomendaciones de libros, películas, series, apps…

Canal de Mosfilm en Youtube

2- Leer libros de teoría del cine

Aquí podéis leer “Esculpir en el tiempo”, de Andrei Tarkovsky.

Si lo prefieres comprar y tenerlo de forma física, está en mi lista de libros sobre dirección de cine.

3- Leer guiones de cine

4- Leer novelas y obras de teatro clásicas

Libros de dominio público (Julio Verne, Jane Austen, Mark Twain…)

5- Escribir ideas y guiones

Vídeo sobre cómo tener ideas originales

https://youtu.be/iOe9h9bD66s

Vídeo sobre el formato de guion literario

6- Rodar cortos sin salir de casa

Aquí podéis descubrir cómo es posible hacer cine en casa.

Y aquí tenéis la lista de reproducción con cortos de David F. Sandberg rodados sin salir de casa.

Por cierto, Sandberg ha aprovechado la cuarentena en marzo de 2020.

Acaba de rodar un cortometraje titulado Shadowed. Y ha compartido un making of de 18 minutos en su canal explicando cómo lo ha hecho.

7- Aprender con cursos online de cine

Aquí os dejo los dos links. No sé durante cuánto tiempo habrá cursos gratuitos. Depende de ellos, no de mí.

Cursos de Domestika y cursos de Crehana.

Si queréis consultar más cursos online de cine, os dejo el enlace a la sección.

8- Aprender inglés

Aquí os dejo el enlace con la invitación a Duolingo para practicar inglés a diario de forma gratuita.

9- Inspirarse en la pintura y otras artes

Aquí podéis ver un vídeo en el que ver de una forma plausible algunas influencias de la pintura en el cine.

Web del Museo del Prado y de su perfil de Instagram:

Canal de Youtube del Museo del Prado

Perfil de instagram del Louvre de París.

10 – Ver ensayos y masterclass sobre cine

Lista de reproducción del CURSO DE GUION.

Y aquí la de DIRECCIÓN DE CINE.

Y hasta aquí las 10 cosas que puede hacer un cineasta sin salir de casa. Que como podéis ver, son bastantes.

Sígueme para seguir aprendiendo

¡Gracias por leerme hasta el final!

Si quieres seguir aprendiendo cine gratis, también puedes seguirnos en FacebookTwitter o Instagram, donde comparto cada día frases motivadoras de películas y cineastas.

Resumen
Estudiar cine de forma autodidacta [10 rutinas y recursos gratuitos]
Nombre del artículo
Estudiar cine de forma autodidacta [10 rutinas y recursos gratuitos]
Descripción
Estudiar cine es algo más que ir a una escuela de cine. También se puede estudiar cine desde casa, y gratis. Aquí tienes recursos gratuitos para empezar.
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