Material audiovisual: guía de compra para Filmmakers

En esta página tienes todos los artículos en los que hablo sobre material audiovisual, como cámaras de cine o cámaras mirrorless y DSLR, y material de iluminación y grabación de sonido.

También te dejaré debajo de cada categoría lo que uso en mis producciones audiovisuales profesionales. Con estas cámaras de vídeo, lentes y micrófonos he hecho vídeos como filmmaker para clientes muy importantes, y también cortometrajes.

Como verás, no siempre es un material audiovisual excesivamente caro. Y también ten en cuenta que, para rodajes concretos, puedes recurrir a empresas de alquiler de material audiovisual si necesitas algo específico y no te renta comprarlo para un solo uso.

A la hora de comprar una cámara de vídeo, hoy en día deberíamos intentar que tenga una resolución mínima de 4K. Y a ser posible, con 10bit de profundidad de color.

Por supuesto, las hay con más resolución de imagen y con muchas más funciones. Pero yo te hablo de mínimos, por si tienes un presupuesto limitado.

No me voy a extender mucho con esto, porque ya tengo varios artículos donde hablo de cámaras de cine digital y otro tipo de cámaras de vídeo para filmmakers. E incluso un artículo donde te hablo de accesorios para hacer cine con un smartphone.

Mi cámara principal es la Lumix GH5, que tengo desde 2018, y es con la que grabo los vídeos para Youtube y para el Máster Online de Guion.

Tiene multitud de formatos y opciones de grabación en 4K y HD. Y puedes grabar con 10bit de profundidad de color, o con 8bit si quieres sacar más provecho a cada Gigabyte y realmente el proyecto no necesita una corrección de color muy agresiva.

El estabilizador interno es una auténtica maravilla para ahorrarte llevar un gimbal.

En este vídeo de Tokyo puedes ver cómo hice movimientos de cámara sin necesidad de estabilizador.

Si es un montaje rápido con planos de corta duración, no necesitas más.

Y te ahorras llevar el peso de un gimbal si tienes que caminar kilómetros y kilómetros, como era mi caso.

Tokyo en 2019: grabado en 4K con la Panasonic Lumix GH5 y un iPhone SE

Cámaras de vídeo secundarias

La Canon 600D fue mi única cámara desde 2013 hasta 2018. Con ella hice multitud de trabajos profesionales para marcas internacionales como Google, Repsol, Lufthansa o LIDL.

Hoy en día solo recomendaría una cámara réflex a alguien que esté aprendiendo fotografía y vídeo, ya que la mayoría solo graban en HD, no en 4K.

Como ves, es muy económica, y las lentes son más baratas que las de una mirrorless. Hay que ver más allá de lo que cuesta el cuerpo de cámara, porque necesitas baterías, tarjetas, almacenamiento, etcétera. Así que piensa en todo lo que necesites, no solo la cámara.

El iPhone 12 Mini es mi teléfono actual, y lo compré en 2024. Es mi segundo smartphone reacondicionado, después de estar 6 años con un iPhone SE, que cambié para tener una pantalla más grande. Seguía funcionando perfectamente, pero me estoy haciendo viejo, y hay que conservar la vista.

Qué cámara de vídeo compraría hoy en día

Como ves, no tengo la última cámara ni un teléfono móvil de última generación. Cuando compro algo, quiero que dure el mayor tiempo posible.

Me parece un poco contraproducente ser creador de contenido y lanzar mensajes de protección del medio ambiente, y luego estar cambiando de cámara como el que se cambia de calcetines. O incentivando el uso de inteligencia artificial generativa, que consume una cantidad de recursos energéticos brutal.

Cada producto nuevo que compramos contamina una barbaridad. La tecnología no es una excepción. Y lo que te hace profesional no es tener el último modelo de cámara, sino tus conocimientos y habilidades. Que el consumismo no te consuma.

Dicho esto, si vas a comprar una cámara nueva para hacer todo tipo de proyectos, y quieres que te aguante bastantes años sin quedarse obsoleta, echaría un ojo a modelos posteriores, como la Lumix GH6 o la Lumix GH7.

O incluso otros modelos de Panasonic Lumix con sensores full frame o de fotograma completo.

Y si lo que quieres es hacer cine independiente y tienes un presupuesto muy ajustado, ni te lo pienses: la Blackmagic Pocket 4K, o las más recientes Blackmagic Pocket Cinema Camera 6K G2, o 6K PRO.

Con esta cámara viene también incluida la versión completa de Davinci Resolve Studio.

Elegir objetivos o lentes es una de las cosas más difíciles, ya que cada proyecto es distinto, y no existe el objetivo perfecto. Como norma general, lo habitual es que tengamos un objetivo zoom que cubra un rango de distancia focal relativamente amplio. Por ejemplo, un 24-70mm 2.8, que nos servirá para la mayoría de trabajos profesionales.

Si vas a hacer vídeos de naturaleza, necesitarás un teleobjetivo. El más habitual es el 70-200m, pero también los hay con más zoom.

En cualquier caso, esta es una de las cosas en las que siempre puedes recurrir a una empresa de alquiler de material audiovisual. Ellos disponen de un catálogo muy extenso para cada tipo de producción audiovisual. No hace falta comprar decenas de objetivos si no los vas a usar con regularidad.

Este es el objetivo que uso con la GH5 y usaba en la Canon 600D. Se lo compré a un amigo de segunda mano. Y con este objetivo, además de hacer trabajos como freelance y los vídeos para el canal de Youtube de Aprendercine, he rodado algunos cortometrajes.

Este Sigma 18-35mm 1.8 es uno de los mejores objetivos calidad-precio. La mejor inversión que puedes hacer en material audiovisual. Cuando quiero un poco más de distancia focal, uso un 50mm 1.8, que en la montura de Micro Cuatro Tercios y con el adaptado, acaba siendo como un 70-80mm.

Uso este objetivo con la GH5 gracias al adaptador Metabones Ultra. Pero es bastante caro, la verdad. Si lo compras nuevo, cuesta más que el objetivo Sigma. Si quieres una opción más económica, te recomiendo el VILTROX EF-M2 Pro.

Si vas a hacer cine documental o quieres sacar un dinero extra como videógrafo o filmmaker, es imprescindible usar filtros de densidad neutra o ND para poder reducir la cantidad de luz que entra en la cámara, y poder hacer un uso creativo de la profundidad de campo.

Lo más versátil es tener un filtro ND variable, porque no tienes que estar desenroscando y enroscando filtros.

El inconveniente de estos filtros ND variables es que sacrifican un poco la calidad.

Si quieres más nitidez y que no haya viñeteo ni aberración de color, es mejor un filtro ND fijo.

Para rodar en exteriores con luz natural, yo uso filtros ND de la marca australiana GOBE. No son los más caros, pero me parecen los mejores en cuanto a calidad-precio. Como uso diferentes lentes que tienen un diámetro distinto, uso anillos adaptadores para que se adapten a cualquier diámetro.

Elegir una buena mochila de cámara es fundamental para el día a día de un filmmaker o cineasta. No solo para proteger tu material audiovisual.

También para que sea cómoda y práctica, y poder transportar tu ordenador portátil y todos los accesorios de cámara e iluminación que necesites.

Un consejo: elige una mochila de cámara que no parezca una mochila de cámara. Así pasará más desapercibida. La mía, por ejemplo, es de color verde y de tela.

La mochila ZECTI me gusta porque pasa más desapercibida que una mochila de cámara normal. Además, tiene muchos compartimentos y la parte de la cámara la llevas en la parte trasera, pegada a la espalda. Así estás más protegido por si a alguien le da por abrirte la mochila mientras la llevas puesta.

Además tienes un bolsillo para llevar también un ordenador portátil, y viene con funda impermeable. Que, por ejemplo, me vino genial para subir al monte Fuji en el viaje que fui a grabar vídeos en Japón.

La mochila de Amazon Basics es la que utilizaba para llevar la Canon DSLR. Ahora la uso para llevar material extra que me haga falta, como baterías, discos duros o lentes, ya que puedes organizar los compartimentos como quieras mediante protectores con velcro.

Por último, algo muy económico pero que me parece fundamental llevar en la mochila. Un estuche rígido protector e impermeable para llevar todas las tarjetas SD.

Además de todo el material audiovisual propiamente dicho, hay una serie de accesorios que son muy útiles para adaptarse a cualquier situación.

Una pera limpiadora es fundamental para poder limpiar de polvo las lentes y el sensor de la cámara. Especialmente en exteriores.

La cinta de cámara negra también sirve para todo: es un salvavidas.

Algunas de sus funciones: poner marcas en el suelo, fijar cables para que la gente no se tropiece, o colocar un filtro o gelatina en un foco LED sin usar pinzas.

Por último, el soporte para smartphone te puede servir para colocar tu teléfono en cualquier trípode de cámara.

Por ejemplo, si tienes que grabar algo rápido para redes sociales sin necesidad de editarlo.

Para rodar en exteriores o fuera de casa, tanto los Sandisk Extreme como los Lacie Rugged son una buena opción para ir volcando y haciendo copias durante la grabación o rodaje.

El disco Intenso de 8TB lo utilizo para tener más almacenamiento libre en el ordenador iMac que edito, y así tengo a mano archivos que me pueden hacer falta, pero dejo espacio para la memoria virtual.

Para tener copias de seguridad por duplicado de todos mis trabajos audiovisuales, utilizo discos duros de 8TB de Seagate Barraruda, que conecto con un dock con dos ranuras.

Y luego los almaceno con fundas protectoras de plástico rígido. Que ahí está todo mi trabajo y esfuerzo, y no los voy a tener de cualquier manera.

A la hora de comprar tarjetas SD para grabar vídeo en 4K, ten en cuenta que necesitarás que sean rápidas. Eso quiere decir que no te vale cualquier tarjeta.

Necesitas tarjetas SD con una velocidad mínima de escritura de 170 MB/s. Aunque bueno, todo depende del bitrate que tenga tu cámara. Así que mira eso en las especificaciones de cada modelo. Verás que en la tarjeta tienen un número 3 dentro de una «U». Eso quiere decir que son UHS-II U3.

Estos son las tarjetas que uso yo. Para grabar en 8bit y con tasas de transferencia normales, utilizo las Sandisk Extreme Pro. Cada tarjeta de unos 64Gb da para grabar alrededor de una hora en 4K, dependiendo del bitrate y la profundidad de color que elijamos.

La otra tarjeta Sony Tough es más rápida, y la compré para poder grabar a 10bit y con un mayor bitrate sin problemas. Y también para trabajos con clientes, ya que se supone que es más profesional y fiable.

Los gimbals llevan ya unos años de moda. Es cierto que son útiles si les vas a sacar provecho. Pero también se abusa, y en muchos casos no es necesario. Créeme. Yo me compré el primer DJI Ronin-S, y lo amorticé porque hacía vídeos profesionales y los cobraba bien. Pero apenas lo usé.

Pero veo a mucha gente con gimbal grabando eventos, y no hacen apenas movimientos. Simplemente, lo utilizan para hacer planos fijos y que la cámara no tiemble. Es decir, que si no vas a hacer travellings y seguimientos de varios metros, ahórratelo.

Para evitar el traqueteo ya está el estabilizador interno. Y al prescindir del gimbal no solo ahorras peso. Es que además pasas mucho más desapercibido entre la gente, porque se creen que estás haciendo fotos, y suelen ser más naturales ante la cámara.

Dicho esto, aquí te dejo los gimbals y el slider que tengo yo. Aunque apenas los uso.

Mi trípode principal es el Benro Aero4, con cabeza fluida para poder hacer panorámicas.

También tengo un trípode K&F concept algo más ligero para ir de viaje.

Además, se puede inclinar la cabeza para hacer planos cenitales sobre una mesa, por ejemplo.

Con un trípode K&F Concept grabé los planos detalle cenitales en los vídeos en los que analizo la película Parasite.

Y por último, un JOBY GorillaPod siempre está bien tenerlo. Y es muy versátil y yo al menos lo uso para todo. Tanto con la cámara, como con smartphone y el adaptador Manfrotto.

Mi luz principal es un NANLITE Forza 60. Elegí este modelo porque tiene un alto CRI, y además en ese momento era el único que tiene autonomía mediante un adaptador de baterías externas, con NP-F970 o baterías V-Mount.

Ahora esto ya se lo han copiado muchas otras marcas chinas, como suele ser habitual. También tengo un adaptador Fresnel Nanlite para poder tener luz más concentrada, y un softbox Nanlite para suavizarla o difuminarla.

Luces LED para vídeo baratas

Además del foco Nanlite para usarlo como luz principal, también tengo otros focos LED que sigo manteniendo, y ahora los uso como luz de relleno o como luces de contra o de fondo.

El LED Yongnuo YN-300 III fue mi luz principal durante bastante tiempo. De hecho, el vídeo sobre la carrera de Comunicación Audiovisual que hice para Youtube está iluminado únicamente con ese foco.

Ahora el Yongnuo lo uso de luz de fondo en mi set fijo de grabación, o cuando hay un apagón en España (LOL, estuve toda la noche leyendo porque tiene una autonomía brutal).

Es ligero, muy luminoso, y una de las mejores compras de material audiovisual que he hecho en mi vida. Bueno, bonito, barato.

Además, tengo estos otros dos focos NEEWER que me sirven también como luz de contra y luz de fondo.

Pero estas me gustan menos, porque una luz LED bicolor suele tener menos potencia. Al menos este modelo.

Tiene la ventaja de que se puede modular la temperatura de color, y viene con adaptador de corriente y bolsa de transporte, eso sí.

Y en la mochila llevo siempre una luz LED de vídeo RGB portátil con imán. Nunca está de más para poner un punto de luz y color en cualquier parte.

Para colocar las luces LED y el soporte de la pértiga con el micrófono, uso estos trípodes Walimex Pro. Tengo unos cuantos. No son super profesionales como para montar un foco pesado, pero para las luces y pantallas LED de hoy en día van más que sobrados.

Son muy estables, tiene una altura superior a 2 metros, y vienen con bolsa de transporte.

Y hay packs de descuento. Puedes comprar 2, 3 o 4 unidades en una sola compra, y así ahorrar unos euros.

La rótula Avenger es multiusos. Te permite colocar un soporte para la pértiga de sonido, y por supuesto banderas, reflectores y difusores para controlar la iluminación.

Además, tengo estos 4 sacos de arena para ponerlos en la base de los trípodes de iluminación y que sean más estables.

La arena no viene incluida, eso sí. Yo tengo la suerte de vivir en un pueblo con playa. Así que allí que me fui a llenarlos con arena del mar Mediterráneo.

Para poder alimentar los aparatos de iluminación LED sin usar cables y que tengan autonomía, puedes usar dos tipos de baterías. Las NP-F970, que en realidad eran baterías de videocámaras Sony, pero se acabaron convirtiendo en un estándar.

También puedes invertir un poco más y comprar una batería V-Mount que disponga de entradas USB. Tienen más amperios, y te van a servir no solo para los focos, sino para cargar cualquier cosa, incluido un ordenador portátil o la propia cámara de vídeo o cine digital. Por eso son una excelente inversión.

Y si necesitas que no ocupe tanto espacio y pese menos, puedes optar por una powerbank.

Si tienes pensado rodar en exteriores o vas a hacer cortometrajes, nunca está de más hacerse con estos accesorios: un reflector 5 en 1, una carta de grises para hacer balance de blancos y corregir la temperatura de color, y una claqueta de cine.

Aunque la mayoría de la gente que empieza se obsesiona por las funciones de la cámara y los objetivos, lo que diferencia a una producción profesional de la que no lo es, es el sonido.

Si tienes un cliente importante y el presupuesto da para ello, te recomiendo que contrates a un técnico de sonido. La imagen puede estar ligeramente desenfocada o mal expuesta. Pero si el sonido no está bien grabado, Houston, tenemos un problema.

Por eso, te recomiendo tener algunas nociones básicas de sonido para poder grabar de forma mínimamente decente tus vídeos.

Como el material de grabación de sonido suele ser más económico que las cámaras y las lentes, y cada situación requiere una solución diferente, tengo muchísimas herramientas para grabar sonido directo con una mínima calidad.

Grabadora de audio y sistema inalámbrico para captar material audiovisual

Durante muchos años, he estado grabando el audio de forma independiente en una grabadora Tascam DR-40X, que tiene dos entradas XLR. Lo malo es que tienes que sincronizar luego la imagen con el sonido, al tener dos archivos por separado.

Para trabajos en los que salgo a exteriores y necesito algo funcional, tengo el emisor/receptor RØDE Wireless Go, que ahora va por la versión II y tiene dos micrófonos emisores. Lo cual es genial si necesitas entrevistar a alguien y registrar dos voces a la vez.

Y para acelerar el flujo de trabajo, en 2022 compré el adaptador XLR para la GH5, que se coloca en la zapata del flash. Y así ya no uso la grabadora portátil, y el sonido del micrófono direccional va directo a la cámara, y no tengo que sincronizar.

Micrófonos direccionales y de solapa

Si has visto mis vídeos de Youtube, el sonido está grabado con un micrófono direccional RØDE NTG2. Esta marca australiana para mí es la mejor en relación calidad-precio, y nunca me ha fallado.

Por eso tengo también el RØDE SmartLav+, que se puede conectar al smartphone o al RØDE Wireless Go para mejorar el audio. Y también tengo un RØDE VideoMIC Go de cuando grababa eventos, ya que capta muy buen sonido ambiente para ese tipo de trabajos.

Soportes para micrófono direccional

Para la grabación en interior, tengo un soporte de brazo donde coloca la pértiga con la montura en suspensión. Así evitas necesitar a una persona que esté sosteniendo la pértiga.

Obviamente para un rodaje en el que haya movimientos de actores y actrices no sirve, pero para grabar vídeos de Youtube y clases en un set fijo, es perfecto.

Cables XLR de diferentes longitudes

Por último, para poder conectar el micrófono direccional a una grabadora de audio portátil o a un adaptador XLR que vaya directo a cámara, necesitarás un cable XLR que sea de macho a hembra.

Te recomiendo tener al menos un par de ellos con distintas longitudes, por si te falla alguno, para que tengas otro de repuesto. Y te recomiendo que sean trenzados, como los que te dejo aquí debajo. Así el cable tiene una capa extra de protección.

Desde 2009, uso únicamente ordenadores Apple. No es por su diseño. No es porque sea un apasionado de la marca. Es simplemente porque funcionan bien, son estables, y su sistema operativo te ahorra muchísimos quebraderos de cabeza.

Si prefieres montarte tu propia configuración y elegir una tarjeta gráfica potente, por ejemplo, hay muchos canales de Youtube y webs que te pueden asesorar mejor que yo. Pero si me preguntas a mí, esto es lo que uso yo, y lo que recomiendo para aquellos que no quieren invertir tiempo en ese tipo de cosas.

En 2015 me compré por primera vez un Apple de sobremesa, y elegí un iMac Retina 5K, con monitor de 27 pulgadas. El procesador es un Intel Core i5 de 4 núcleos y 3,2 GHz. En cuanto a memoria RAM, tiene 32 GB 1600 MHz DDR3, y la tarjeta gráfica es una AMD Radeon R9 M390 2 GB.

Diez años después, en 2025, sigo utilizándolo para editar vídeos 4K para Youtube, y para las clases del Máster de Guion de Aprendercine. El ordenador funciona perfectamente para todo y muy rápido.

Aunque para editar los vídeos en 4K utilizo siempre proxys a 720p, para que el flujo de trabajo sea más ágil.

Esa es la única pega. Tener que hacer los proxys cada vez que hago una ingesta de material (importar archivos, en cristiano). Y el tiempo de render, que obviamente sería más reducido con un ordenador más actual.

Pero oye, aquí está el tío dando el callo de lunes a domingo.

Si tuviese que jubilar mi iMac 5K de 27 pulgadas, estaría entre dos opciones. Comprar un Mac Mini M4 o un Mac Studio, o irme a por un Macbook Pro para poder viajar y trabajar desde cualquier lugar. Ambas opciones son una apuesta segura.

Estos son los productos más vendidos si buscas «Mac mini m4» en Amazon. Se actualiza automáticamente, así que es probable que aparezcan también accesorios como un dock o hub, para conectar más periféricos y dispositivos al Mac Mini M4.

Y es que es muy barato y bastante potente para editar vídeo 4K sin problemas. Pero no tiene tantos puertos y entradas como el MacStudio, que cuesta 3 o 4 veces más.

Por eso, también puedes optar por ir a una tienda física de Apple o un distribuidor, y que te asesoren.

Un Macbook Pro es una apuesta segura. Después de haber tenido cuatro o cinco ordenadores portátiles y tener que cambiarlo cada dos o tres años, en 2009 me compré mi primer Macbook Pro. Era el más básico, y lo compré gracias a un crédito sin intereses que ofrecía el gobierno de España en aquel momento.

Con ese portátil básico de Macbook Pro edité largometrajes documentales, decenas de anuncios para televisión, y cortometrajes rodados con cámaras Blackmagic, e incluso con REDone. Se pasó 6 años trabajando de día y en reposo por la noche, y le di una caña brutal hasta que compré el iMac.

En 2015 le cambié la batería, le amplié la RAM, y le puse un disco SSD. Todavía funciona, 16 años después de haberlo comprado. No vuelvo a un portátil que no sea Apple ni aunque me lo regalen.

Esto son los tres modelos de Macbook Pro más vendidos actualmente en Amazon, de menor a mayor precio. Si valen menos de 1500 euros, seguramente serán reacondicionados, no nuevos.

Pues ya estaría. Recuerda que lo más importante no es la cámara ni la tecnología. Como dijo Charles Chaplin: «El auténtico creador desdeña la técnica entendida como un fin y no como un medio».

Así que a disfrutar creando y contando historias. Espero que esta guía de compra te haya resultado útil.