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Análisis de guión de la película Parasite

14 enero, 2021
análisis de guión película Parasite aprendercine.com
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En este artículo realizo un análisis de guión completo de la película Parasite, de Bong Joon-ho.

Parasite es la culminación de todo lo que ha aprendido Bong Joon-ho a lo largo de más de 20 años como guionista y director.

Pocas veces podemos estudiar y comparar tres documentos del proceso creativo de una película como son:

– El guión literario, que se compone únicamente de palabras escritas en papel.

– El guión técnico y storyboard donde el director o directora visualiza los planos antes del rodaje.

– Y el montaje final, que realmente es la última versión del guión, y es lo único que acaba viendo el público.

Uno de los puntos fuertes de Parasite es que todo lo que aparece en la pantalla tiene un propósito específico y un significado que transforma la historia a medida que se desarrolla.

Es una obra repleta de lo que en guion se llama planting y payoff, que significa “sembrar” y “recoger”, básicamente.

Para hacer este análisis de guión, he ido escena por escena extrayendo una escaleta, y he comparado las tres versiones.

Así he podido comprobar si estaba todo en el guion, o había cambios. Y hay bastantes.

No vamos a ver todos los cambios porque estaríamos horas, pero sí algunos que son interesantes de analizar, y que os van a sorprender.

Por ejemplo, el final era distinto tanto en el guion literario como en el storyboard.

También hay varias escenas eliminadas, y hasta un cangrejo.

Análisis de guión: vídeo sobre Parasite

Por supuesto, este análisis de guión va a estar lleno de espoilers.

Si no has visto la película, no sigas.

Vamos a destripar los distintos giros, y a analizar cómo navega por distintos géneros desde el principio hasta el final.

También descubrirás cuáles han sido las referencias de Bong Joon-ho en la escritura y en la preparación de la película.

Ah, si quieres hacer tu propio análisis de guión de la película, recuerda que lo puedes descargar de forma gratuita en la sección de descargar guiones.


Análisis de guión de Parasite

El propio Bong Joon-ho dice que la película es al mismo tiempo “una comedia sin payasos y una tragedia sin villanos”.

Pero quizás lo más interesante de Parasite es su estructura de guión.

Sí, tiene 3 actos con un principio, un medio y un final. Pero no de la forma en la que estamos acostumbrados.

Parasite tiene una estructura propia creada por y para esta historia.

Y más bien tiene una estructura vertical. Bong Joon-ho la define como una película de escaleras. Y su montador dice que se parece a una montaña rusa.

Al mismo tiempo, esta película es un homenaje a muchas películas que le encantan a Bong Joon-ho, y de las que iremos hablando a lo largo del artículo.

Presentación de personajes

La primera decisión de Bong Joon-ho como director llega desde el comienzo de Parasite.

Según el guión, la película comenzaría sobre un fondo negro, apareciendo el título, y lo primero que vemos es a Ki-woo buscando wi-fi.

Al dibujar el storyboard, Bong Joon-ho decide comenzar con una ventana del semisótano al exterior y mostrar ahí el título.

Luego hace un movimiento de cámara descendente, en vertical, para mostrarnos a Ki-woo por primera vez.

De esta forma sutil, ya nos está mostrando que este personaje está muy abajo en la escala social. Por debajo de lo más bajo.

Y este plano, además, cobrará especial significado al final.

Es prácticamente el único cambio importante en esta primera escena de Parasite, en la que nos presenta magistralmente a los 4 personajes de una familia pobre: los Kim.

La maestría de Bong Joon-ho en estos primeros minutos

En apenas unos minutos, ya sabemos que todos están desempleados, apenas tienen para comer, y se comportan como parásitos, robando wifi a los vecinos.

Además, para tener señal hay que subirse al retrete, que es el punto más alto de la casa. Es decir, son prácticamente como cucarachas humanas.

Malviven realizando trabajos como ensamblar cajas para la pizzería del barrio.

Y son tan pobres, que el padre pide que dejen las ventanas abiertas para tener fumigación gratis, y acabar así con los parásitos que tienen en casa.

Esto tiene pinta de ser una comedia.

También vemos que son un poco manipuladores y trabajan en equipo.

Y justo aquí encontramos en el storyboard tres escenas que no están en el guion literario ni en la película.

Sin duda, este tipo de decisiones son las que más fascinan al hacer análisis de guión.

Primeras escenas eliminadas

Las dos primeras transcurren en el supermercado.

Primero en el interior, donde los dos hermanos compran comida con el dinero que han ganado, y Ki-jung, la hermana, aprovecha para robar varias cosas.

Luego, en el exterior, Ki-jung muestra el botín, y Ki-woo se enfada con ella porque ha robado.

Y no cualquier cosa, sino un cangrejo real, que es bastante caro.

El cangrejo, por cierto, sí sale en el guion literario y en el storyboard más adelante. Pero luego llegaremos a eso.

Lo importante de estas escenas es que plantean un conflicto entre los hermanos.

Según él, deben pagar el cangrejo cuando ganen dinero.

Según ella, hay que dejar de preocuparse tanto por los demás, y preocuparse por la familia.

Porque ellos son gente pobre y necesitada, y hay que ayudar a los necesitados.

Otra escena eliminada de los padres

Después de estas 2 escenas, había otra en la que los padres aprovechan que no están los hijos en casa para tener intimidad después de mucho tiempo.

Probablemente, Bong Joon-ho introdujo estas escenas porque pensó que era necesario para conocer mejor a cada miembro de la familia.

Aunque nuestra percepción de Ki-jung podría haber sido negativa si le vemos robando, claro.

Fijaos que hasta Bong Joon-ho duda durante el proceso, especialmente en los 10 primeros minutos de la película. 

Porque es fundamental presentar rápido a los protagonistas antes de que llegue ese acontecimiento que irrumpe en sus vidas y hace arrancar la historia. 

Este acontecimiento es el detonante, conocido también como la llamada a la aventura, que llega en torno al minuto 11, y en el guion está en la página 12.

Detonante o incidente desencadenante

Ki-woo recibe la visita de su amigo Min, un chico de una clase social más alta y con más confianza en sí mismo que Ki-woo.

Min le trae como regalo una roca de erudito que simboliza el deseo de Ki-woo: tener bonanza económica.

También le propone a Ki-woo que le sustituya como profesor particular de una adolescente de clase alta, Da-hae.

Precisamente se lo dice a Ki-woo porque es un perdedor, y no teme que pueda conquistar a Da-hae, ya que Min quiere pedirle matrimonio cuando acabe la universidad.

Para sustituir a Min, Ki-woo tiene que “fingir” que es universitario.

Hasta aquí, todo normal. Esto pinta a comedia de enredo con tintes dramáticos.

El típico argumento de pez fuera del agua, en el que Ki-woo se infiltrará en un mundo que no es el suyo: el de los ricos.

Para ello, Bong Joon-ho utiliza el recurso narrativo de la ironía dramática, en el que nosotros y el protagonista tenemos más información que el resto de personajes.

A partir de aquí, digamos que empieza la historia. Pero no la que nosotros pensamos.

Análisis de la estructura del guión

Como público, y también como guionistas, estamos muy acostumbrados a un esquema de 3 actos.

Estos 3 actos están divididos por 2 puntos de giro.

También hay un detonante que arranca la historia, un clímax que la culmina, y en ocasiones un midpoint que sirve para dar un pequeño giro a mitad de la película.

El primer punto de giro, según la mayoría de manuales de guión, suele estar en torno al minuto 25 o 30 de una película.

Entre el detonante y el primer punto de giro el protagonista suele tener un debate interno antes de aceptar el objetivo.

Y el acontecimiento que empuja irremediablemente al protagonista hacia ese objetivo sería el primer punto de giro.

Pero en Parasite no hay un acontecimiento así.

Las peculiaridades del guión de Parasite

Para empezar, no hay un protagonista individual, sino colectivo.

Tampoco hay altibajos ni le suceden cosas negativas a los protagonistas desde que llega el detonante.

De hecho, no hay ningún giro dramático importante hasta el minuto 62 de la película.

Por eso, si intentamos analizar la estructura siguiendo los esquemas que conocemos, no hay consenso.

Y si leéis análisis de guión de Parasite o véis videoensayos en Youtube, cada uno establece el primer punto de giro en un momento distinto.

¿Cuál es el primer punto de giro de Parasite?

Hay quien dice que está en el minuto 15, cuando Ki-woo llega a la casa por primera vez.

Otros dicen que en el minuto 20, cuando Ki-woo ve la posibilidad de conseguir trabajo para su hermana.

Para mí, la primera vez que leí el guion lo establecí en el minuto 31, en la página 33, cuando la familia Kim celebra que los dos hijos tienen trabajo.

Es ahí cuando los hijos piensan cómo meter también a los padres en la casa. Es decir: comienza el plan.

De hecho, Ki-woo lo verbaliza en el guion literario: “Then it’s begun” (entonces, ha comenzado).

En el guion técnico, Bong Joon-ho lo reescribe y lo matiza: “Entonces, nos sumergimos de lleno”.

Es aquí cuando se proponen infiltrar a toda la familia en la casa de los Park para salir de la pobreza todos juntos, como un equipo.

Por lo tanto, si lo analizamos siguiendo la estructura más extendida entre los guionistas, podríamos considerarlo el final del primer acto.

Y la película quedaría dividida así, en 4 partes de aproximadamente media hora divididas por estos 3 momentos clave.

En el 31 ponen en marcha el plan, en el 62 sucede algo que no estaba en el plan, y que pone todo del revés, y en el 100 ya no hay plan, y casi mejor no tener uno, porqué para qué, si va a fallar.

Posibles errores del análisis de guión

Pero… ¿y si estamos intentando encorsetar la historia de Parasite en un esquema que no es el suyo?

Porque nunca había visto tanta falta de consenso al identificar la estructura en un análisis de guión. 

Y eso es porque claramente el primer punto de giro no encaja con los tiempos a los que estamos acostumbrados. 

Por eso también hay quien dice que llega en el minuto 45, cuando consiguen infiltrarse por completo en la casa…

E incluso hay quien lo establece en el minuto 62, cuando suena el timbre en una noche lluviosa. Y probablemente, esta hipótesis es la más acertada.

Porque hasta ese momento, todo ha sido ascender, ascender y ascender. 

No ha habido altibajos en la trayectoria del protagonista, como suele haber en casi todas las películas, en las que la trama suele alternar momentos positivos y negativos, con el objetivo de hacer más interesante la historia.

Estructura vertical de Parasite

Los Kim empiezan en lo más bajo, y el interés del espectador se ha mantenido principalmente porque cada 10 minutos sucede algo que hace evolucionar la historia, y les hace subir un peldaño de la escalera social.

Primero Min le ofrece el trabajo a Ki-woo (min. 10).

Luego, él ve la posibilidad de conseguir trabajo para su hermana (min. 20, pág 22).

Después, Ki-jung deja las bragas en el asiento trasero del coche de los Park (min. 30, pág 33).

10 minutos más tarde, orquestan el plan perfecto para echar a la empleada doméstica (min. 39, pág. 42).

Y así llegamos hasta el minuto 50, en el que por fin toda la familia se ha infiltrado al completo.

Los Kim están en la cima. Lo único que les puede fastidiar el plan, de momento, es el niño. Porque se da cuenta de que los 4 huelen igual. 

Y este pequeño detalle genera unas falsas expectativas en el espectador, pensando que el niño les delatará. 

El olor a pobre y a sótano se va a repetir varias veces y es fundamental para cocinar el clímax a fuego lento. 

Esto ha sido sólo lo que llamamos un planting.

Las proyecciones de Ki-woo en el futuro

Pero no nos adelantemos.

Lo importante es que cuando los Kim se adueñan de la casa al quedarse solos durante el fin de semana, Ki-woo ya se proyecta varios escalones por encima. 

Ya está pensando en ir a la universidad, casarse, y en contratar actores para que hagan de sus padres.

El inicio de una tormenta es el presagio de que algo malo va a suceder, y cuando en el minuto 62 suena el timbre y aparece la empleada doméstica, el sueño de Ki-woo empieza a desvanecerse. 

Y llegados a este momento de la película y del análisis de guión, vamos a hablar de las referencias. 

Referencias de la película Parasite

Bong Joon-ho es un cinéfilo empedernido y se ha inspirado en muchas películas para escribir y dirigir esta historia.

Entre ellas, El sirviente de Joseph Losey, La ceremonia de Claude Chabrol, y High and low, de Akira Kurosawa.

Pero sobre todo, se inspiró en dos películas.

The Housemaid

La primera es The Housemaid (1960), una obra cumbre del cine surcoreano firmada por Kim Ki-Young, a quien Bong Joon-ho considera su mentor.

Esa película va sobre una empleada doméstica pobre que se va haciendo con el control de una casa que tiene dos plantas.

Bong Joon-ho la ha visto más de 30 veces, y ha hecho su propio análisis de guión en profundidad.

The Housemaid comparte dos elementos comunes con Parasite: el conflicto se precipita durante una noche de fuertes lluvias, y las escaleras son fundamentales y tienen mucho significado.

Psycho

Lo mismo sucede con Psicosis (1960) de Alfred Hitchcock, cuyo primer punto de giro llega tras una fuerte tormenta, que obliga a la protagonista a pasar la noche en el Motel de Norman Bates.

Y sí, en Psicosis las escaleras también tienen un papel clave.

No es casualidad que la casa de Norman Bates esté en una colina, tenga 2 plantas, y un sótano que oculta un secreto.

Bong Joon-ho dice que ha visto Psicosis más de 50 veces. Así que algo le ha debido influir. Se la sabe de memoria de tal forma, que no le hace falta ni hacer un análisis de guión. Lo tiene de serie.

Porque precisamente de Psicosis toma su arma principal: un midpoint o punto medio con una sorpresa tan inesperada, que divide la historia en dos películas distintas.

La sorpresa como midpoint

Este giro condiciona todo, y obliga a Bong Joon-ho a ser infalible con el ritmo de la película hasta ese minuto 62.

Porque él estaba obsesionado con que el timbre sonase exactamente en la mitad de la película. Por eso en el guion está en la página 71 de 142.

Y esto es fundamental saberlo para hacer este análisis de guión.

Es la principal razón por la que eliminaron y recortaron varias escenas en la primera mitad de la película: necesitaban encontrar el ritmo perfecto.

Por eso eliminaron la escena 17, que transcurre en una peluquería, donde Ki-jung se arregla el pelo antes de la entrevista de trabajo, mientras Ki-woo le habla de la señora Park.

En la película, pasamos directamente al momento en el que Ki-woo y su hermana llegan a la mansión.

Y entre otros cambios, encontramos el detalle de la taza que no se derrama en las curvas. Eso no estaba en el guion literario. Se le ocurrió mientras hacía el storyboard.

Tampoco estaba ni en el guion ni en el storyboard el momento en el que Ki-tek se distrae conduciendo y hace un giro brusco. Eso surgió en el rodaje.

Una secuencia de montaje magistral

Lo que sí estaba excelentemente planificado es la secuencia de montaje para echar a Chung-sook, la empleada doméstica.

Esta secuencia de montaje está marcada por la música ya desde el guion, y abarca concretamente 21 escenas del guion.

Empieza en la escena 31, en la que Ki-Jung analiza a la víctima.

E incluye flashbacks de los ensayos y la ejecución del plan que ponen en marcha, hasta llegar a la escena 52, en la que Yon-kyo acaba convencida de que la empleada doméstica tiene tuberculosis.

En total, 7 páginas y media de guion, que acaban resumidas en 5 minutos de metraje, con 60 planos en total.

Bong Joon-ho quería que fuera una versión nerd de películas de atracos como Mission: imposible.

Curiosamente, en esta secuencia de montaje hay algunos cambios del guion literario al storyboard, que se han convertido en imágenes icónicas.

Cuando Ki-jung sale de la frutería con el melocotón, y cuando Ki-woo lo raspa en el callejón.

Tanto una escena como otra transcurrían en interiores. En concreto, en la tienda y en el semisótano.

Y todos los planos que tienen cámara lenta en esta secuencia de montaje, ya estaban indicados así en el storyboard con la velocidad de frames por segundo correspondiente.

Otras escenas eliminadas que descubrí al hacer el análisis de guión

Otra escena que se eliminó en el montaje transcurre en el jardín, donde Yon-kyo entrevista a la madre y revisa su historial médico para cerciorarse de que no tiene tuberculosis, como la anterior.

Y una de las escenas que más cambios sufrió desde el guion al storyboard es cuando los Park se van de camping.

Aquí hay un detalle importante que no estaba en el guion literario ni en el storyboard.

Y es cuando Yon-kyo le pide a Chung-sook que coja varias cosas para el viaje.

La importancia de un buen planting

Hasta aquí, el sótano sólo había aparecido una vez. Así que durante el rodaje, decidió mostrarlo una vez más antes de que llegase la sorpresa.

También cuando los Park se van, en el guion había una escena del padre disfrutando de la sauna, en la que el sonido del agua se mezclaría con el de la lluvia.

Pero en el storyboard la eliminó.

En su lugar, durante el rodaje decide usar de transición del día a la noche el plano general de la madre lanzando el martillo.

Y volvemos a hablar de la estructura vertical en este momento crucial, cuando los Kim están en la cumbre.

Aquí parece que el interés de la película decae.

La familia Kim ya ha logrado su objetivo de infiltrarse en la casa, ¿y ahora qué?

La influencia de Viridiana en Parasite

Pues lo festejan emborrachándose, en una escena que a muchos nos recuerda a Viridiana, de Luis Buñuel, donde casualmente los pobres hablan del olor de los ricos, y también discuten.

Aunque en Parasite esta discusión es sólo una broma.

Y lo que hace esta escena, que es la más larga de diálogo de toda la película, es que la tensión vaya in crescendo.

Sabes que va a pasar algo, pero no sabes qué.

Y eso a Bong Joon-ho le encanta. Nos tiene exactamente donde quiere.

Está a punto de hacer un click e invertir la película.

El timbre supone el fin del ascenso de Ki-woo, y con él, el de toda su familia.

Vamos a pasar de la comedia al thriller. Y además, el ritmo se va a acelerar.

En apenas unas horas, esa escalera que han subido los Kim, se va ir desintegrando y se van a precipitar al vacío.

El uso de movimientos de cámara funcionales

Al margen del análisis de guión, me gustaría mencionar un detalle de dirección.

Porque es fundamental para la comprensión de la historia por parte del espectador.

Toda esta primera parte o primera película que hemos visto, lo que ha hecho ha sido educarnos geográficamente para conocer la estructura de la casa a la perfección.

Por eso hace tantos travellings de seguimiento y tantas panorámicas.

Y ahora, detengámonos un momento en este punto medio o midpoint.

El midpoint de Parasite, un mar de dudas

Esta escena hizo dudar mucho a Bong Joon-ho, y sufrió muchos cambios del guion a la pantalla.

Y ha sido una de los descubrimientos más interesantes al hacer este análisis de guión.

En el guion literario, nada más entrar, la antigua empleada doméstica comenta que el grifo de la cocina gotea, buscando una excusa tonta.

En el storyboard, se detiene frente a los cuadros familiares, y recoloca uno de ellos.

Es decir, en ambas versiones busca una excusa y titubea, y no va directa al sótano.

En la versión final, Mun-kwang se dirige al sótano sin pensarlo, aunque se fija en que ha habido una comilona y dice que costará limpiarlo.

También, una vez que baja, hay tres versiones distintas.

En el guion, había una elipsis y pasábamos al fregadero goteando.

Cuando dibuja el storyboard, decide cambiarlo por un plano del exterior lloviendo, en plano general.

Sin embargo, en la versión final, es un plano detalle de la cámara de vigilancia con los cables cortados.

Así, además de servir de transición para hacer una elipsis entre las dos escenas, siembra una información que será importante en la resolución de la historia.

Y aquí llegamos al momento que nos deja locos, en el minuto 67, cuando la empleada nos descubre el acceso secreto que hay en el sótano.

La influencia inevitable de Psicosis

Bong Joon-ho utiliza el recurso de la sorpresa que tanto gustaba a Hitchcock, y descubrimos al mismo tiempo que los protagonistas el búnker secreto, y al hombre que vive en él.

Sin embargo, desde la misma presentación del personaje de la empleada doméstica ya había sembrado varios detalles sutiles que ahora recordamos.

Ella vive ahí desde antes que los actuales dueños de la casa. Y cuando la despiden, no está enfadada. Está preocupada.

También cuando el señor Park habla de ella, dice que le molesta que come por dos. Ahora entendemos por qué.

Con este acontecimiento inesperado, los Kim descubren que hay quien está aún más abajo que ellos en la escala social, viviendo como ratas en el subsuelo.

Ahora entendemos que la casa en sí misma representa la polarización de la sociedad, donde en lo más alto viven los ricos, y en el subsuelo viven los más pobres.

Y aquí establece una primera conexión entre Ki-tek y el marido de Mun-kwang ya que este se ha arruinado al montar un negocio como el que también intentó el padre de Ki-woo.

El tropiezo que inicia la caída de los Kim

Justo en ese momento, en el minuto 70 (página 80 del guion), un pequeño tropiezo hace que pierdan el control de la situación y sean convertidos en rehenes.

Ahora el objetivo de los Kim es preservar su status como sea y huir de la casa.

Y nos damos cuenta de que esta película no es una lucha de pobres contra ricos, sino de pobres contra pobres.

Y en esa batalla, los ricos están al margen.

No son capaces siquiera de imaginarla, porque nunca miran hacia abajo ni se preocupan por sus empleados.

Y eso es lo que sucede cuando los Kim logran hacerse con el control de la situación, en el minuto 75, y llama la señora Park para avisar que están volviendo a casa. 

En 8 minutos debe estar la comida lista.

A partir de aquí, los acontecimientos se precipitan cuesta abajo y sin frenos en otra secuencia de montaje vertiginosa y magistral.

Cambio de roles entre padre e hijo

Ki-tek, el padre, que al principio era el más pasivo de la familia, tiene que tomar el control porque su hijo está desbordado.

Pero no puede retener a Mun-kwang, y en el minuto 78, Chang-sook le da una patada, tirándola por las escaleras. Y esto será el principio del fin.

En estos minutos, también comprendemos muchos detalles que había sutilmente sembrados durante la primera parte.

La mancha negra en los dibujos de Da-song, las luces de la escalera que se encienden cuando el señor Park llega a casa…

Y en el 85, cuando parece que los Kim se van a librar, Da-song acampa en el jardín y se ven obligados a esconderse bajo la mesa.

Y otra vez hay que hacer un pequeño descanso en el análisis de guión para hablar de Alfred Hitchcock.

La diferencia entre sorpresa y suspense

Para explicar en qué consiste el suspense, y en qué se diferencia de la sorpresa, Hitchcock decía que imagináramos que en una conversación entre dos personas, el público sabe que hay una bomba debajo de la mesa, pero los protagonistas no.

Pues en esta escena en la que los protagonistas se ocultan bajo la mesa, los Kim son la bomba.

Pero como los ricos nunca miran hacia abajo, los ignoran.

Aunque vuelve a aparecer el olor del señor Kim.

Y aquí, en la intimidad, Ki-tek descubre lo que realmente piensa su jefe sobre él.

Ni soporta su olor a pobre, ni el de la clase baja en general, que según él nunca deben cruzar la línea.

Además, Ki-tek tiene que aguantar cómo sus jefes se excitan pensando en las bragas baratas de su hija.

Seguimos cocinando el clímax final a fuego lento, y esta escena contrasta con lo que opinaban de sus jefes hace apenas unos minutos.

Y por si fuera poca la humillación, cuando por fin se duerme el matrimonio Park, Ki-tek se acaba arrastrando huyendo en la oscuridad como una cucaracha.

Tal y como había dicho su mujer unas horas antes, cuando todo les iba bien.

Estamos en el minuto 91 y por fin logran escapar.

El descenso hacia un infierno pasado por agua

Los Park vuelven a casa bajo una intensa lluvia, y con un gran problema aún por resolver.

Y lo hacen siempre yendo hacia abajo, en una escena que está inspirada en la película Force of Evil, de Abraham Polonsky.

Escaleras y más escaleras, que separan el olimpo o castillo donde vive la familia rica, de la alcantarilla o bajos fondos donde vive la familia pobre.

Durante ese descenso, surgen las dudas entre los hijos.

El padre promete arreglarlo y asegura que tiene un plan, aunque no parece tenerlo.

Al llegar a su barrio, está completamente inundado.

¿Un cangrejo en Parasite?

Esta es, sin duda alguna, una de las cosas que más me ha llamado la atención al hacer este análisis de guión.

Al llegar a la casa inundada, aparecía el cangrejo que Ki-jung había robado en el supermercado en esa escena eliminada del principio de la película.

Según escribe Bong Joon-ho en el guion, nada más entrar en la casa, Ki-tek tocaba algo con el pie. Nada menos que un cangrejo vivo.

Lo cogía, lo miraba fijamente, y lo tiraba. Debía ser un momento surrealista que aportara humor.

Pero claro, en un principio, la escena eliminada se le ocurrió al dibujar el storyboard. Así que en la fase guión, esta era la primera vez que aparecía.

Y en el guion no menciona nada de la foto de su mujer cuando era atleta, ni de la medalla.

Esto ya se le ocurrió al hacer el storyboard, aunque insistió en la idea del cangrejo.

No sabemos si llegó a rodarse, pero lo que sí está claro es que prefirió que esta escena no tuviera comedia.

Los Kim han perdido lo poco que tenían, y no les queda absolutamente nada, salvo los recuerdos de una vida mejor.

La reacción de Ki-Jung y Ki-woo

Ki-jung, por su parte, lo único que quiere es fumarse un cigarro. Sabe que no puede hacer nada, y se rinde.

Y su imagen contrasta con la de unas horas antes, cuando se tomaba un baño.

Ki-woo rescata la piedra, y se aferra a ella. O más bien la piedra se aferra a él, porque sale flotando.

En montaje paralelo, vemos también el derrumbe de la otra familia pobre.

Y esto fue una idea del montador, porque en principio iban a ir consecutivas, no intercaladas.

Mun-Kwang, gravemente herida, libera a su marido y como última voluntad le pide venganza, repitiendo el nombre de Chung-sook.

El final del segundo acto

Con este punto de giro en el que los Park lo han perdido todo, nos vamos mediante una elipsis a un centro deportivo donde han sido evacuadas las miles de víctimas de las inundaciones.

Y allí, Ki-woo quiere saber cuál es el plan de su padre.

Pero el padre está derrotado. Todo lo que podía salir mal, ha salido peor.

Y es tajante: el mejor plan es no hacer ningún plan. 

Ki-woo se siente culpable por todo, y se aferra a la piedra como su última esperanza.

¿Por qué hablan tanto de planes los personajes?

Porque incluso hacer planes es un privilegio que no está al alcance de todos. 

Los pobres se pasan la vida haciendo planes que seguramente no podrán cumplir.

O soñando con todo lo que harán el día que puedan hacerlo, si les toca la lotería.

También los pobres son más vulnerables cuando hay un imprevisto y se ven obligados a cambiar de planes.

Y esto lo vamos a ver de una forma clara en el tercer acto de la película, que comienza con una desigualdad aún mayor, si cabe, entre las dos familias protagonistas.

Tercer acto: el desenlace trágico

Yon-kyo se despierta el domingo por la mañana con ganas de montar una gran fiesta de cumpleaños para Dasong.

Lo que para unos va a ser un gran día porque la lluvia ha despejado el cielo y pueden celebrar el cumpleaños en el jardín, para los otros ha supuesto su ruina absoluta.

El contraste y la distancia entre ambos ya viene marcado desde el guión.

Mientras la señora Park elige vestuario en un vestidor amplísimo, la familia Kim se viste con lo que consiguen entre una montaña de ropa usada.

Los ricos también son parásitos

Aquí más que nunca vemos que los Park, la familia rica, son tan parásitos como el resto de personajes, ya que utilizan a sus empleados como instrumentos, obligándoles a trabajar en domingo, cuando les tocaba descansar.

¿A quién le toca montar todo lo necesario para la fiesta en el jardín? Pues a la empleada doméstica. ¿A quién si no?

¿Quién va a ir a comprar con Yon-kyo? ¿El marido? No, le paga extra al chófer para que trabaje en su día libre.

Y ya de paso, “invita” a los tutores de sus hijos, a los que también les pagará por asistir a la fiesta.

Pero ninguno de los miembros de la familia Kim está con mucho ánimo de seguir con la farsa que han montado.

Especialmente Ki-tek, que está claro que ya no soporta a los Park, y por si fuera poco, también sufre el desprecio de la señora Park por su olor a pobre.

Pero el culmen de la cosificación que demuestran los Park hacia sus empleados llega cuando hacen que el chófer se vista de indio.

Aquí había un diálogo muy interesante que no llegó a la película.

Cuando el jefe nota que su empleado está desganado, le dice: “piensa en esto como parte del trabajo”

Pues en el guion, Ki-tek le responde: “Sr. Park, creo que ha cruzado la línea”.

Y tras un silencio tenso, Ki-tek disimula tocándole la cinta del pelo, como si se refiriese a esa línea.

El jefe, molesto, le quita la mano a su empleado.

En el montaje final, simplemente la mirada de Ki-tek lo dice todo. No hace falta decir nada: el jefe ha cruzado la línea y el vaso se ha desbordado.

La interpretación de Song Kang Ho es tan magistral en este momento, que Bong Joon-ho decidió eliminar el diálogo que había en el guión.

Y a partir de aquí todo se precipita hacia el clímax.

El clímax de Parasite

Ki-woo está completamente ido: sólo piensa en arreglar el problema del sótano para continuar con su fantasía de ir a la universidad y casarse con Da-hae.

Y pretende usar como arma la piedra que simbolizaba su deseo inicial.

Ki-jung y su madre creen que aún pueden arreglar las cosas con la pareja del sótano. Pero finalmente, Ki-jung es requerida por la señora Park para que lleve la tarta.

Y en apenas unos minutos, la tragedia está servida.

Ki-woo baja al sótano armado con la piedra, pero se le cae. Y allí le espera el marido de Mun-kwang, dispuesto a ejecutar su venganza.

La piedra que simbolizaba el deseo de Ki-woo, será el arma que acabe con él.

Al pasar por la cocina, Kun-sae agarra un cuchillo como el de Psicosis, se lo clava a Ki-jung delante de Da-song, y el niño sufre un ataque al ver al “fantasma” que le tiene traumatizado.

La importancia del punto de vista

Durante estos segundos de máxima tensión, Bong Joon-ho muestra este caos desde el punto de vista de Ki-tek, que ve cómo todo su mundo se ha desmoronado.

Su hijo está inconsciente con la cabeza cubierta de sangre.

Su hija, muriendo en sus brazos. Y su esposa luchando contra el pobre diablo del sótano.

Y para colmo, su jefe quiere que lleve a Da-song al hospital.

Como no puede ni reaccionar, le lanza la llave, pero acaba bajo el cuerpo de Kun-sae.

Y cuando el señor Park intenta recuperarla, le explota en a cara el olor a pobre multiplicado por mil.

Así que Ki-tek, harto del desprecio del señor Park, agarra el cuchillo y se lo clava, ante la mirada atónita de todos, incluida su familia.

Y huye, sin que sepamos dónde va, fundiendo a negro.

Estamos en el minuto 116, acabamos de ver el clímax de película, y Bong Joon-ho todavía no ha dicho su última palabra.

Quedan 10 minutos de película, y aún faltan flecos por resolver en el epílogo.

A pesar de la tragedia, Bong Joon-ho empieza este último tramo con una situación cómica en la que Ki-woo despierta en el hospital, y un policía intenta leerle la famosa Advertencia miranda. 

Pero Ki-woo tiene secuelas de la cirugía cerebral, y se ríe de todo.

Este epílogo será narrado a través de una voz en off, que es un recurso que no había utilizado hasta ahora en toda la película.

De hecho, no lo había utilizado en toda su filmografía.

Aunque realmente, es una carta de Ki-woo a su padre.

El arco de transformación de la familia Kim

En cuanto al arco de transformación de la familia Kim, obviamente están peor que al principio.

Querían subir peldaños de la escalera, y la han acabado bajando.

No sólo siguen siendo pobres, sino que la familia ha quedado desmembrada, con Ki-jung asesinada, y Ki-tek desaparecido y buscado por la policía.

A Ki-woo sólo le queda seguir soñando con volver a reunirse algún día con su padre.

Por eso sube a la montaña para ver desde arriba la casa de los Park, donde ahora vive una familia que no es coreana.

Ki-woo espera que su padre se comunique con él de alguna forma.

Y lo hace, mediante morse.

La metamorfosis de Ki-tek

Ki-tek sustituye al antiguo habitante del búnquer, y está en el escalón más bajo de la escala social, convirtiéndose en un auténtico parásito de una nueva familia.

Ahora sí que vive como una cucaracha.

Ki-woo decide escribirle una carta, y se queda dormido. Y aquí hay un detalle que cambia del guion a la película.

Cuando vemos este plano de la roca, Bong Joon-ho lo escribió como “el momento en el que la piedra fue descubierta por primera vez”.

Y así lo refleja en el storyboard, en el que vemos cómo unas manos la extraen.

Sin embargo, en la película es al revés. Son las manos de Ki-woo dejando la piedra donde estaba.

Es bastante probable que lo rodara de las 2 formas, y en el montaje vieran que funcionaba mejor dejándola, que recogiéndola.

Porque da la sensación de dejar el pasado atrás.

La carta final de Ki-woo

En la carta a su padre, Ki-woo asegura que tiene un plan a largo plazo: estudiar, ganar dinero, y comprar la casa para reunir de nuevo a la familia.

Pero obviamente, es todo una fantasía. Es imposible que el hijo pueda enviar una carta al padre.

Y aquí vienen las diferencias entre el final que hay en guion literario, en el storyboard y en la película.

Según el guion literario, la última escena transcurre en la montaña, desde donde Ki-woo observa la casa, entre muchas otras mansiones.

Le dice al padre que no sabe cómo hacerle llegar la carta, y llora. FIN.

En el storyboard, se plantea pasar de la montaña al mismo plano del sótano, como el primer plano de la película.

Pero piensa dos versiones: una en la que está con el gorro de invierno de la escena anterior, y otra en la que está con la ropa de haberse quedado dormido.

Finalmente, la montaña no aparece, y pasamos directamente del falso reencuentro con el padre al semisótano, donde Ki-woo termina la carta con un “hasta entonces, cuídese”.

Y la película termina con Ki-woo mirando a cámara, sin esperanza ninguna en el futuro.

Un final que, aún siendo triste, no es tan duro como el que había en el guion literario.


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Resumen
Análisis de guión de la película Parasite
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Análisis de guión de la película Parasite
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En este artículo realizo un análisis de guión completo de la película Parasite, de Bong Joon-ho.
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